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miércoles, 5 de septiembre de 2018

fenix

 

Resurgí

 

El día de hoy puedo decir que me siento genialmente bien.

Solo mi creador sabe lo duro que la pase. Una extraña enfermedad se apegó a mi cuerpo, me llevo al abismo me azoto contra todo a su paso, puso mi mundo en tinieblas, destruyo mis sueños e ilusiones, me hizo renegar de mi Dios y me puso de rodillas ante la adversidad. quebranto mi orgullo, atormento mi espíritu e hizo que dudara de mi fe y me humillo ante mis conocidos. Pero Dios tenía un plan para mí, el jamás se cansó de estar a mi lado y a través de sus fieles discípulos me dio su mano y me llevo a la luz, fortaleció mi fe, me dio esperanza, me alivio el alma, me purifico el espíritu, adormeció mi intranquilidad, sano mi alma y restauro mi cuerpo. Mi madre, su discípulo más fiel, nunca dudo de su fe y con devoción pidió por mí una y otra vez. 
Tal vez si soy una pecadora y quien no lo es, pero de lo único que me siento arrepentida es de dudar del amor y la sabiduría de mi madre, de Dios. Llegue a sentir su abandono, pero todo fue mental. ya que él siempre estuvo allí para mí.
Mis conocidos siguen alejados y hasta me critican, me cuestionan y hasta me juzgan, tal vez ya ni se acuerdan que alguna vez fui parte de su círculo.

Pero mis verdaderos amigos acudieron a mi auxilio, me trajeron la palabra de Dios, me levantaron cuando no podía pararme, me dieron palabras de aliento y los profesionales hasta me dieron terapias gratis para restablecer mi cuerpo inservible. Mi familia me ayudo a caminar, me dieron su amor y comprensión. Dios trabajo a través de las personas que me aman y lo aman a él.

Qué más puedo pedir. Hoy, resurgí de las cenizas, y estoy aquí, para seguir adelante y dar lo mejor de mí.

Gracias a los que no me dejaron caer y los que ayudaron a levantarme.

No me hace falta la falsa amistad ni la hipocresía del que no sabe apreciar lo que se da. Soy autentica, honesta y no lo pienso cambiar porque esa es mi esencia.

resurgi de las cenizas

Sentí un funeral en mi cerebro.
I felt a funeral in my brain, Emily Dickinson (1830-1886)

Sentí un funeral en mi cerebro,
los deudos iban y venían
arrastrándose -arrastrándose- hasta que pareció
que el sentido se quebraba definitivamente

-y cuando todos estuvieron sentados,
una liturgia, como un tambor-
comenzó a temblar -a batir- hasta que pensé
que mi mente enmudecía,

y luego los oí levantar el cajón
y crujió a través de mi alma
con los mismos zapatos de plomo, de nuevo,
el espacio- comenzó a repicar,

como si todos los cielos fueran campanas
y existir, sólo una oreja,
y yo, y el silencio, alguna raza extraña,
náufraga, solitaria, aquí

-y luego un vacío en la razón, se quebró,
caí, y caí-
y di con un mundo, en cada zambullida,
y terminé sabiendo -entonces -.

jueves, 23 de agosto de 2018

importante desicion


cuando mas oscuro esta es cuando empezamos a buscar una luz de esperanza que nos ilumine. nadie sabe si sufres o disfrutas que te pasen cosas malas en la vida.

el dia de hoy crei seria diferente, entoces tome una buena actitud ya habia querido vivir en otra ciudad y me arrepenti cuando vi que mi familia no estaria salvandome todo el tiempo. entonces se acercaban los tiempos de inscripcion para que mi hermano fuera a la universidad, asi que mientras cenabamos despues de unarduo dia de trabajo